con los de menorca
Recordar viejos tiempos, a eso me he estado dedicando hoy. He quedado con dos compañeros que tuve en mis años de residencia, nada más llegar a Barcelona. Edu está aquí haciendo dos masters (en principio vino a hacer uno, pero, ya que estaba, se puso a hacer otro) y Óscar, aunque vive y trabaja en Mahón, se ha venido a pasar el fin de semana. Me hubiera gustado quedar más con ellos, pero me ha resultado imposible. El viernes ya había quedado con mis ex-compañeros de cuando curraba en hp como becario, que los dejé plantados porque me encontraba mal, y el sábado ya había quedado para ir al cine, así que sólo estaba libre el domingo.


Hemos ido a casa de Edu para que nos la enseñara (Óscar, como siempre, se ha perdido). Es un piso pequeñito, pero muy mono (ya parezco un vendedor inmobiliario). Vive solo, así que ya tiene más que suficiente con una minihabitación/salón, una minicocina office con su micronevera (es… impresionante), otra minihabitación (que será un minidespacho) y un minibaño.
Después nos hemos ido por el centro, por la zona de la catedral y todo eso. ¡Cuanta gente se puede llegar a juntar por allí! Hemos dado unas vueltas y nos hemos ido a comer a un peruano de cuyo nombre no puedo acordarme (qué raro), pero donde hay unos platos exquisitos. Yo recomiendo, aunque sea una tontería porque no os he dicho el nombre del sitio ni cómo se va hasta allí, la papa rellena, la yuca frita y, sobretodo y sin duda alguna, el pai de limón. Por cierto, me he encontrado con Susana que también iba a comer allí con su compañera de piso, creo.
A lo que iba, nos hemos puesto hasta el culo de comer y después les he llevado a mi casa para enseñársela. A partir de aquí cada uno ha seguido su camino. Edu y Óscar habían quedado y yo… yo tengo dos entregas de la UOC mañana y me tengo que poner las pilas. Os dejo ;P










