otra versión de los hechos
Había sangre por todas partes. Una muchacha semidesnuda, tapada únicamente por un minúsculo conjunto de encaje rojo, acuchillaba una y otra vez entre llantos el cuerpo sin vida de una anciana. En el otro lado de la habitación, un hombre de mediana edad trataba de vestirse a toda velocidad mientras intentaba calmar a la muchacha:
– Tranquila, mi niña… Todo se solucionará, pero, por favor, para de una vez.
Fuera de la pequeña casa había otro cadáver desde hacía ya casi una hora, el de un gran lobo gris que yacía inerte junto a un zurrón y una escopeta de cartuchos.
– ¿Qué voy a hacer, Dios mío? – repetía una y otra vez la muchacha – ¿Qué voy a hacer?
– No te preocupes, que tengo una idea… – Le contestó el hombre mientras se abrochaba el cinturón – Para de una vez y vete a duchar que te has puesto perdida de sangre.
La muchacha soltó el cuchillo de repente, miró aterrorizada al hombre y salió corriendo hacia el cuarto de baño.
Minutos más tarde el escenario del crimen había cambiado totalmente. El gran lobo gris estaba tumbado junto a la cama enfundado en un camisón desgarrado y con un gorro para dormir en la cabeza. El hombre terminaba de introducir a la anciana dentro del lobo. Y la muchacha, ya vestida y con el pelo todavía mojado, estaba acurrucada en una esquina sin mirar el extraño espectáculo mientras escuchaba atentamente las indicaciones de lo que tenía que explicar a la policía cuando le preguntaran por lo sucedido.
– Pero… – replicó la muchacha – ¿Quién se va a creer que un lobo se comió a mi abuela y que después se intentó hacer pasar por ella disfrazándose para comerme a mi también por sorpresa?











jejeje
Bonita revision del clasico. vamos, mas bien version o como se quiera llamar. Mola.
Gracias :_)
De caperucitas (mil) está el mundo lleno.