Leyes imaginarias, propuestas por Isaac Asimov, que controlarían el comportamiento de los robots. Son las siguientes:
- Un robot no puede dañar a un ser humano ni, por inacción, permitir que éste sea dañado.
- Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos excepto cuando estas órdenes entren en conflicto con la Primera Ley.
- Un robot debe proteger su propia existencia hasta donde esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Leyes.
Posteriormente, en sus últimas novelas Asimov introdujo una Ley Cero de la robótica, con prioridad sobre las tres anteriores, que rezaría:
Un robot no puede realizar ninguna acción, ni por inacción permitir que nadie la realice, que resulte perjudicial para la humanidad, aun cuando ello entre en conflicto con las otras tres Leyes.
Esta entrada fue publicada
el Thursday, 17 de June de 2004 a las 9:11 am y está clasificada bajo: libros.
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No sería mala idea la de implantar estas leyes en los cerebros de algunos políticos-gobernantes tipo Bush, más que nada para que dejen de cometer crímenes contra la humanidad.
Ese se merece un labado de cerebro, aunque creo que ni aun así se podría hacer algo de provecho con es hombre…
De todas maneras, sí que es es verdad que más de uno se merecería que les inmplantaran éstas leyes en su cerebro…
¡¡¡Científicos del mundo, humanizar a nuestros políticos!!!