¿por qué no me gusta añadir extensiones a mi navegador web?
Primero porque resulta que me “tuneo” el navegador con todos esas prácticas y a la vez imprescindibles extensiones para hacer cosas que normalmente no me aportan mucho valor y resulta que, cuando utilizo el navegador en otro PC, parezco tonto (o por lo menos más de lo habitual) buscando botones donde no los hay, haciendo movimientos sin sentido con mi mouse sin respuesta aparente o viviendo sin vivir en mi por no saber una información tan vital como el tiempo que hace en mi pueblo con sólo mirar en la esquina inferior derecha del navegador.
Pero en segundo lugar, la razón definitiva es que siempre tengo la sensación de que se va a llegar a este extremo (pulsar sobre la imagen para verla a pantalla completa):











