el alcohol no es tan malo o la teoría de los búfalos
La semana pasada estuve charlando con Joan, un compañero de trabajo, sobre si el alcohol es bueno o no y hasta la posibilidad de si sería bueno tener un minibar en la oficina. Lo segundo se descartó enseguida, aunque a regañadientes, pero seguimos discutiendo los beneficios del alcohol un rato. Después de comentar lo típico de que todo si se hace con moderación no tiene porqué ser malo, Joan me sorprendió con la Teoría de los búfalos. ¿La conocéis?
Por lo visto los búfalos cuando van en manada siempre intentar llevar la velocidad del búfalo más lento para mantener la manada unida y poder hacer frente a las adversidades como los de Fuenteovejuna, todos a una. Así pues, cuando los depredadores, que pueden ir desde un fiero león a un señor con bigote y escopeta (lo del bigote no sé el por qué… debe ser mi sobredosis de dibujos animados, pero ha sido imaginarme un cazador y visualizarlo con bigote… tonterías mías), intentan cazar algún búfalo siempre irán a por los del tren de cola. Al quedar fuera de combate los más lentos, aunque suene frívolo, la manada queda beneficiada porque puede ir más rápida.
¿Y qué tiene que ver esto, que parece sacado del National Geographic, con el alcohol? Pues muy sencillo, por todos es conocido que bebiendo un simple cubata estamos provocando, entre otros efectos, un genocidio neuronal. Es de suponer, que al hacer esta selección “natural”, y siguiendo las teorías de Darwin, sólo quedarán las neuronas más fuertes, las mejor capacitadas… estamos eliminando los búfalos lentos.










