body combat
Monday, 10 de May de 2004
¡Uf! Me duele todo… Hoy he accedido a ir al gimnasio con Marta, mi novia, y estoy destrozado. Hace unos meses me lo comentó como algo curioso, pasó a ser una sugerencia interesante, pero, desde hace unos días, se convirtió en una exigencia. Así que, para demostrarle quién lleva los pantalones en nuestra relación… he decidido ir.
Me ha metido en una clase de body combat, que, a posteriori de haberla hecho, he leído por ahí que era considerada de las de alta intensidad de trabajo cardio-vascular (lo mejor para alguien como yo que está habituado a hacer deporte prácticamente a diario… si lo de ver la tele y navegar por internet es considerado deporte, claro está ^_^). Según el folleto informativo del Gimnàs de la UPC, body combat es:
Body Combat: clases divertidas de intensidad fuerte que combinan movimientos de diferentes disciplinas de las artes marciales (kárate, boxeo, tai-chi, etc…).
Lo de divertido todavía no he podido saborearlo, quizás porque sea la primera clase, pero lo de intensidad y, sobretodo, fuerte, me ha quedado muy, pero que muy claro. No sé ni cuánto tiempo he estado dando patadas y puñetazos, pero a mí se me ha hecho la clase eterna. Por suerte, conocía a muchos de los que hacían la clase conmigo porque eran amigas y amigos de Marta. De hecho, conocía hasta al monitor Julián, aunque eso no me haya servido para que me dé menos caña…
Le tendré que dar una segunda oportunidad, pero… lo decidiré mañana, que si tuviera que tomar la decisión hoy, no volvería ni atado.










Ayer adelanté el despertador una hora y media a la hora que me despierto habitualmente porque hoy quería hacer unas cosillas antes de ir a trabajar. Esta mañana, casi no lo dejo sonar y me levanto enseguida. Voy al comedor, me enciendo la tele y busco un canal donde salgan las noticias para que me haga compañía y enterarme de qué pasa por el mundo. Veo a “Espe” diciéndole a Gallardón que
Mi vida está llena de ellas gracias a mi “fantabulosa” memoria de pez. Marta dice que es por culpa mía porque ya lo tengo asumido y no me fijo. Parte de razón tiene, pero algo más tiene que haber.
— El sábado al mediodía no me viene bien porque por las mañanas voy a clases de Hip Hop y termino a las 2, así que sería un poco justo.