Gajes de tener alarma…
Que sí, que es muy seguro y todo lo que quieras, pero trae algunos quebraderos de cabeza. En la oficina tenemos una y se encarga de activarla o desactivarla el primero o el último que pisa la oficina respectivamente. Hecho que provoca situaciones simpáticas.
Ya hace un tiempo me pasó una a mí… Cómo no… Inconsciente de mí me grabé el código de la alarma, que es personal, en un mensaje de voz del móvil (seguridad máxima, por cierto). Cada vez que llegaba el primero (no muchas, tampoco os creáis) sacaba mi móvil segundos antes de entrar, escuchaba el código y entraba con toda la seguridad de que me daría tiempo a introducirlo antes de que el sensor de movimiento saltara y sonara la alarma. Pero dejé de llegar el primero por una larga temporada. Así que, una mañana de esas que te caes de la cama y vas a la oficina medio sobado, abrí la puerta de la oficina sin pensar y…
- ¡Bip, bip, bip, bip, bip!
¡Joder! Ese sonidillo indica que la alarma está activa… ¡Joder! ¡Bip, bip, bip, …! ¿Y el código? Abre la mochila, busca el móvil, … ¡Bip, bip, bip, …! Desbloquealo, mensajes de voz…
- ¡Uaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
La alarma se pone en marcha. Que no cunda el pánico, que si logro poner el código correctamente, la alarma se para… Busco el mensaje de voz y pulso el play… ¿Cómo soy tan gilipollas? ¿Cómo esperaba oir el mensaje de voz de calidad patética con el sonido de una alarma a todo lo que da de fondo? Total, que tuve que salir de la oficina, cerrar la puerta, escuchar el mensaje y, finalmente, introducir el código de la alarma para que la pesadilla termine…
Moraleja: No guardes el código de la alarma en un mensaje de voz si tienes intención de escucharlo con la alarma en marcha.










