el mundo es un pañuelo
Bueno, bueno, bueno… El viernes, cuando me despedía de la gente de mi anterior trabajo, la gran mayoría comentaba:
- Bueno, en esto de la consultoría siempre estamos los mismos… Así que seguro que nos volvemos a ver por ahí…

Estaba (y estoy) totalmente de acuerdo con esa afirmación, porque siempre pueden asignarte a un cliente en el que ya hubieras trabajado o donde puedas encontrarte con compañeros de tu anterior empresa. Pero… ¿quién me iba a decir que iba a coincidir a los dos días de haber entrado con Rosa? En CSC, mi anterior empresa, se estilaba lo de hacer promociones de entrada con los nuevos reclutados y juntar la gente que entraba en Madrid con la de Barcelona para hacer una formación de algo más de un mes del mundo SAP. Pues Rosa, es una chica de mi promoción de la oficina de Madrid que no había vuelto a ver hasta ayer cuando entraba a una de las salas de mi nueva empresa porque iba a recibir el mismo curso que yo…
- ¿Qué haces tú aquí? – Le pregunté a Rosa.
- ¿Y tú? – Me contestó casi más sorprendida que yo…
¡Qué casualidad! Charlamos un rato e incluso estuvimos compartiendo ordenador como ya hicimos hace algo más de dos años, pero en Barcelona… La semana que viene estamos asignados a otro curso y ya comentamos que cuando nos despidiéramos la frase sería algo así:
- Bueno… Hasta la próxima empresa…










