muerte y resurección de mi wii
Wednesday, 21 de May de 2008
¡Qué susto que me ha dado la “jodía”! Estaba navegando por internet con la Wii cuando, de repente, se ha quedado congelada la imagen y, por mucho que moviera el wiimote, la Wii no daba señales de vida. He pensado que se había quedado colgada, así que, aplicando la solución del informático de reiniciar cuando algo va mal, he intentado apagarla utilizando el botón del “Power”, pero tampoco respondía. ¡Qué raro! Entonces la hemos desconectado de la luz (Marta también ha vivido conmigo estos duros momentos) y la hemos vuelto a conectar para ver si así se reseteaba y volvía todo a la normalidad, pero… ¡Ahhh! Tras volver a enchufarla, la luz del botón “Power”, que normalmente toma un color amarillo anaranjado, no se encendía… Esos han sido momentos de tensión… Me la he cargado, he pensado enseguida… ¡Nooo! ¡No puede ser verdad! La he vuelto a desenchufar y enchufar, la he desconectado de la fuente de alimentación y la he vuelto a conectar, he dejado diferentes intervalos de tiempo entre operación y operación para ver si cambiaba de alguna manera el resultado, pero no… Hasta que al final he buscado por internet “wii no enciende” y he llegado a la web de Nintendo donde daban algunos consejos para esta problemática. Ninguno revivía a mi pobre Wii. Entonces he llamado al servicio de atención al cliente de Nintendo y me han dicho que por problemas técnicos no podían atenderme, pero que me fuera a www.ayudanintendo.com que allí podrían ayudarme. Lo que me ha permitido esta web es, básicamente, solicitar que me recojan la Wii para que la repararan. Así que he rellenado un formulario con mis datos, los de la Wii, lo que le ocurría, me han dado un código de solicitud y me han dicho que la empaquetara con una fotocopia de la factura, mis datos personales y una descripción del problema que me la vendrían a recoger en un par de días. En ese momento me he dado cuenta que no tenía la factura porque la Wii me la habían regalado Sigela y mi hermano. Les he llamado, les he explicado mi problemón, me han dado el pésame y se han puesto a buscar el ticket de compra porque no se acordaban de dónde estaba. Mientras tanto he ido a buscarlo, sin éxito, a la caja de la Wii por si estuviera allí dentro. Lo que sí he encontrado ha sido el manual de instrucciones de la Wii y, como no tenía nada que perder, he ido al apartado que suele haber hacia el final de este tipo de manuales donde se explican problemas típicos y posibles soluciones. Y allí he dado con la solución… Tan sólo he tenido que desenchufar la fuente de alimentación de la luz durante algo más de dos minutos, volverla a enchufar y la lucecilla del “Power” se ha encendido. ¡Aleluya! Marta y yo nos hemos abrazado, he llamado a mi hermano para tranquilizarlo y explicarle la buena nueva y, en definitiva, todo ha vuelto a la normalidad… ¡Qué descanso!
Por cierto, tengo que acordarme de llamar al servicio técnico para que cancelen la recogida de mi Wii ;P














