España tiene serios problemas con el tema del agua, que si hay sequía, que si trasvases por aquí, que si pantanos por allá, que si hay que ahorrar agua… pero se siguen construyendo mastodónticas urbanizaciones con jardines y piscinas y, como no, su campo de golf.
Siempre me he preguntado el por qué de esta afición por construir campos de golf. Porque… ¿cuánta gente conoces que practique el golf? Y no me vale Severiano Ballesteros. Es que además se trata de un deporte elitista y, para evitar que se destrocen los campos, exigen que tengas un determinado nivel (o número de horas de juego) para poder hacer unos tiros. Hay quien dice que es para los guiris, pero bueno… También hay quien los defiende diciendo no consumen agua porque obligan a que se recicle y se autoabastezcan, cosa que no me creo porque para mantener ese césped tan verde no hay que racanear con el agua.
Total, que el otro día estando de vacaciones en Castejón de Sos, el pueblo de Marta, nos comentaron que era inminente la construcción de un campo de golf en Montanuy, otro en Laspaúles y otro Bisaurri, pueblos cercanos, (cuando ya hay uno cerca de Benasque).
¿Y eso? Pues, tal y como me explicaron, la razón es muy sencilla… En el momentos que se construye un campo de golf en un terreno rústico (para el que necesitas pocos permisos) obligas a que se recalifiquen los terrenos contiguos y que, casi por arte de magia, se conviertan en edificables sin muchos papeleos. Ahí está la verdadera motivación por construir tanto campito de golf de los coj…