Ayer tuve reunión de vecinos, así que el miércoles me tragué Aquí no hay quien viva (como cada miércoles, para qué engañaros, pero esta vez con más detenimiento) como preparación de lo que me venía encima. Además, esta reunión era especial porque hasta ahora sólo había ido de oyente, de espectador, pero ayer tenía que ir en plan guerrero. El domingo me salió una gotera en la cocina y tenía que marcar el terreno.
Los preparativos fueron agotadores, los días previos tuve que llamar a unos paletas para que le echaran un ojo, un périto estuvo ayer por la mañana en mi casa haciendo fotos y tomando medidas para realizar un informe de daños y de la posible causa y, cinco minutos antes de la reunión, me teníais leyendo el informe que el périto había enviado a la gestoría para poderlo presentar a tiempo en la reunión (En ese documento era tratado como Señor, algo que me llegó al alma y que, sin duda alguna, era un presagio de lo que iba a pasar en breve).
La reunión transcurrió tranquila, para lo que viene siendo habitual, y esta vez no se llegaron a las manos y ni siquiera a los insultos. Alguna voz se levantó más que otra, pero nada fuera de lo normal. Se aprobaron sin rechistar y de forma unánime presupuestos para cambiar la antena, fumigación (con una empresa llamada Exterminator, al más puro estilo “jolibudiense”) y cambio de los interfonos. Pero lo mejor vino cuando se tuvo que aprobar la nueva junta gestora… ¿A que no sabéis quién es el nuevo presidente “de esta nuestra comunidad”? El menda lerenda. Hay una gestoría que lleva la comunidad, así que espero que mi paso por la presidencia sea lo más inocuo posible, pero bueno, ya os iré contando.
Lo de la gotera salió en la reunión conmigo como presidente Presidente entrante (¿es presidente o Presidente? Tiene como más categoría con mayúsculas, ¿no?), pero independientemente de eso, no hubo mayor problema y el lunes tendré que ir a hablar con mis vecinos de arriba como propietario perjudicado y como Presidente (¡qué follón!) porque no asistieron a la reunión. Además, el lunes también tengo que visitar al antiguo Presidente (ahora vicepresidente) para efectuar el traspaso de poderes: las llaves del terrado y de los contadores y, lo que más me ha chocado, las bombillas y fluorescentes de repuesto para la escalera. Supongo que no es necesario que os diga que yo me esperaba otra cosa de este cargo…