Hace tiempo que no comento ningún restaurante de los que voy, no es por dejadez, ni porque tenga temas más importantes que contar, sino que, sinceramente, no voy mucho de restaurantes. Así que, el jueves, ejerciendo de la excepción que confirma la norma, cené con unos amigos en el Restaurante Covas de Sabela 2. Ya había ido con Ginés y Paneque un día de esos en que empiezas tomando unas cervezas al salir de trabajar y terminas… ni os cuento como terminas ;P.
A lo que vamos, que me desvío del tema, el jueves volví a repetir menú: una ensalada de queso de cabra, caracoles y “la pieza” a la sal. Cuando fuimos por primera vez nos recomendaron los caracoles como especialidad del día y, como a los tres presentes nos gustan, nos pedimos una ración. Están buenísimos, bastante picantes, aunque algo pequeños para mi gusto. De todas maneras, lo mejor es “la pieza”… Aunque suene a nombre de superhéroe no es más que un cacho carne de ternera de 400 gr. con su guarnición y todo el coplero. Bocato di Cardinale, no dejéis de probarlo.
El local es pequeño y muy acogedor. Quizás precisamente por éso las dos veces que he ido hemos terminado charlando con los de las mesas de alrededor… La primera vez estuvimos hablando del mercado inmobiliario con una pareja que tenían alquilada media Barcelona y con el propietario del restaurante. Esta vez no fue tan directa la conversación, y es que unos que estaban sentados en la mesa de al lado nos dieron su opinión sin habérsela pedido a cerca de la vida sentimental de uno de los que cenaba conmigo.
[actualización 25/05/04 9:08] Consecuencias de la cena: